El ascensorrrrrrrr



El ascensorrrrrrrr.

Apretada y asfixiada contra la pared del fondo del ascensor, se maldecía así misma por quinta vez consecutiva por no haber bajado por las putas escaleras. Ruth soplo un mechón de pelo q le caía sobre los ojos, pero estaba tan cansada q no le daba la gana bajar los 50 pisos del edificio donde trabajaba, por eso había cogido aquel día uno de los malditos ascensores, y encima a esa hora. Y este precisamente estaba atestado de gente. Mareada por el calor, el olor a tabaco, y sudor, miro porque piso iban. Joder el piso 42; Y encima le había tocado el lento. Suspiro, chica no es tu día. Menos mal q este paro y la gente comenzó a salir, el aire fresco entro en el habitáculo reducido. Respiro hondo, pero al momento gimió debido a q una avalancha de gente entró en el maldito ascensor, como si les fuera la vida en ello.

Ruth se vio aplastada por un cuerpo fuerte y musculoso, maldita sea, pensó, y ahora ¿qué coño pasa? Intento moverse para dejar mas espacio entre ellos, pero no pudo. De espalda la pared, de frente el pecho del desconocido, a la derecha mas personas y a la izquierda mas pared, ya q se encontraba incrustada en la esquina sin poder moverse.
Joder menudo día, y en cualquier momento le iba a venir la regla.
Por el peso, el ascensor se movió levemente, lo cual produjo q el peso del hombre descansara sobre ella durante unos segundos dejándola sin respiración.

Ruth apretó los dientes y le miro a la cara; toda replica q quiso hacer murió en su garganta. Dios, no podía haber hombres así. Y fue consciente del cuerpo apretado contra el de ella. Moreno, de piel bronceada, mejillas enjutas bien afeitadas, labios sensuales y carnosos, la miraba con una intensidad cegadora. Ruth tembló, color verde botella con motas doradas como pequeños soles en un mar verde. Su cuerpo alto y musculoso, de hombros anchos q casi no le dejaban ver el resto, recio. Dios, magnifico.
Su cuerpo reaccionó a la proximidad del hombre, de tal manera q la abochorno, la garganta se seco, comenzó a sudar y no de calor de esas 4 paredes, sus pezones se endurecieron tanto q eran perfilados por la fina blusa blanca a la mirada de él, y su entrepierna… q se podía decir de ella, húmeda, caliente. Madre mía, pensó, esto no podía ser verdad, joder, serian sus hormonas revolucionadas, ¿ el maldito periodo menstrual?.

Eso y lo bueno q estaba él. El vaivén del ascensor en su bajada, la apretó mas contra el pecho de él, clavándole los pezones sensibles, produciendo una descarga eléctrica q la recorrió. Bruscamente se aparto del contacto, pero con ello hizo q casi se cayera encima del de al lado, pero una mano en la cadera la mantuvo en su lugar. Le miro a los ojos q brillaban ladinamente. La mano se deslizo por su cadera hasta la media pierna, levantándole la falda. Ella no pudo emitir sonido ni protesta alguna, atrapada como estaba por su mirada. La mano sondeadora se introdujo entres sus muslos, hasta sus bragas. Acariciando coloco la palma sobre su sexo cubierto por las bragas húmedas de deseo, sus dedos apartaron la tela mojada y se introdujeron entre el vello. Toco su clítoris. Ella aguantó como pudo, menos mal q había dejado las medias en el cajón de la oficina, pero q coño estas pensando, Ruth apártale la mano y dale una buena ostia por la…Él introdujo un dedo en su vagina, y toda razón abandono su cuerpo a las sensaciones q él estaba despertando. A la mierda con todo. Él imprimió un lento y acompasado movimiento a sus caricias; su mirada de deseo la tenia atrapada en la vorágine de la pasión.
Podía ver como ella se dejaba ir, sus ojos negros de excitación, sus blancos dientes clavados en su labio inferior, para no emitir gemidos. Acelero el ritmo y Ruth entre el gentío tuvo el mejor orgasmo de toda su puta vida.

De repente, las puertas se abrieron y la gente comenzó a salir, él aparto la mano y ella se vio libre. Todos salieron excepto ellos dos, y sin dejar de mirarla él oprimió el botón de subida al ultimo piso. Ruth recostada contra la pared, laxa, relajada, sonrió para sí misma.
En cuanto las puertas se cerraron, él la cogió de la cintura, su verga dura dentro de los pantalones se apretó contra su vientre. Se besaron, fundiendo sus lenguas y gustos en uno. Él succionó su lengua, ella le mordió los labios con pequeños mordiscos. Su boca bajó por su cuello, lamiendo, dejando un reguero de fuego, mordiendo, hasta la unión del cuello con el hombro izq. Sus manos subieron desde sus nalgas hasta los botones de la blusa lentamente. Desabrocho la blusa dejando expuestos los pechos dentro del sujetador blanco.
-Maravillosos-dijo él, colocando sus manos debajo de los senos, sopesando; retirando la tela y sus dedos capturaron los pezones, pellizcándolos. Ella se apoyó contra la pared y el cuerpo de él la siguió. Su boca se cernió sobre los puntos rosados y duros de pasión, lamió uno luego el otro, dejándolos húmedos por su saliva. Se metió uno por completo en la boca, succiono, lo mordió, lo acaricio con los dientes y lengua; mientras q sus manos no dejaban de acariciar todo el voluptuoso cuerpo de Ruth. Ella gemía compulsivamente, pero no quiso quedarse atrás. Con una mano apretó la polla dura, por encima del pantalón su erección pesada y caliente. Con la otra le sacaba la camisa de los pantalones para poder acariciar el vientre musculoso, subiendo hasta el pecho, por dentro de la camisa. Él sé tensionó ante la exploración, los dedos de Ruth encontraron sus tetillas planas tb endurecidas por el deseo, las pellizco.
Sus manos volvieron a bajar, deslizando suavemente los dedos hasta la bragueta. Apretó su verga, él gimió antes su contacto.
-Tienes…??-dijo ella.
Él se apartó y oprimió el botón de parada de emergencia del ascensor, dejándoles entre los pisos 44 y 45; las alarmas saltaron.
-Deprisa-dijo ella.
Buscando en sus pantalones, dentro de su cartera, saco el envoltorio y lo abrió, sacando el condón envuelto.
-Permíteme- desabrochando el cinturón y la cremallera, metió la mano, y saco su dura, caliente erección q pareció saltar antes su roce. Se lo coloco.

Inmediatamente él la cogió de las nalgas y la levanto apoyándola contra la pared.
-Rodéame la cintura con tus piernas-dijo- agárrate fuerte, donde puedas, porque esto va a ser duro.
La rompió las bragas y de una rápida embestida la penetro. Allí permaneció unos instantes saboreando el momento de la primera penetración, para luego salir casi por completo y volver a entrar. Su vagina húmeda se apretaba sobre su pene de una forma maravillosa.
Ella no era consciente del todo, bueno de lo principal si, pero no, de las voces de fuera q llamaban ni de la alarma ensordecedora. Solo del ritmo rápido y vibrante q él marcaba en cada embestida, penetraba con fuerza dentro de ella, haciendo q el ascensor se moviese en bruscos movimientos. Ella le mordió el cuello, apretó sus piernas mas entorno a él, gimiendo. La fuerza de él era loable, aguantando su peso y arremetiendo sin parar.

Y el clímax llegó justo en el momento q el ascensor comenzó a moverse. Todo acabo rápidamente, como comenzó, del piso 45 al 50 había poco tiempo. Él la bajo y comenzó a arreglarse, se quitó el condón usado y lo envolvió en un clinex de su bolsillo. Ella hizo lo propio, recogió las bragas rotas del suelo y las apretó en la mano, justo en ese momento se abrieron las puertas. Saliendo con las piernas temblorosas un técnico de la compañía de ascensores les pregunto q había pasado. ¿Qué que había pasado??, Pensó ella, pues joder, había tenido su mejor experiencia sexual con un tío desconocido en un ascensor. Él respondió, como pudo porque todavía estaba bajo los efectos del orgasmo.
Ella se sentó en uno de los sillones de la planta, con los ojos velados, respira, respira se ordeno.
Una tarjeta apareció ante sus ojos, ella la cogió sin pensar. Levanto la vista y le miro a los ojos, perdiéndose en ese mar verde oscuro con reflejos dorados.
-Llámame-dijo y se perdió entre la gente del piso q iba u venia en sus quehaceres.
Conmocionada por todo lo q había pasado leyó la tarjeta:
Alec Tyron
Corporaciones EL TIGRE.
666 69 69 69
Llamarle y una mierdaaaa…………………..

De Ruth69


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Comentarios

2 Comentarios en “El ascensorrrrrrrr”
  1. toti says:

    me recuerda a mi cuando al volver acasa despues de una fiesta me lo hizo mi vecino en el ascensor todabia me mojo las bragas al recordar de hecho me estoi masturbando al ver este video y cuando llegue mi marido melo voi a follarrrrrr

  2. Ana Pérez | Préstamos rápidos says:

    Tu post es genial, cuenta con esta fans, ¡Enhorabuena!

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